Un café con… ERICK HUAMÁN

"Ser agradecidos para vivir con felicidad"

¿Qué te llevó a querer ser sacerdote?  Recordaba hace poco experiencias familiares, la cercanía de mis abuelos a la parroquia, el trato con el sacerdote. Sobre todo el mismo contacto con  los sacerdotes, iba a misa a veces obligado  o por propia voluntad pero eso me llevó a ver el sacrificio que hacían los sacerdotes, ir a la comunidad llevando la Eucaristía ayudando a tanta gente. Eso hizo que  una vez en misa dijera: “Quiero ser sacerdote para llevar y hacer presente el cuerpo de Cristo”.

Cuéntanos que es eso de ser seminarista…  Ser seminarista es en realidad vivir la vida normal como cualquier otra persona pero esa vida se distingue por el mismo deseo que llevamos en el corazón, en el corazón llevamos a Cristo y el querer ser como Cristo nos lleva a necesitar de una formación. Ser seminarista implica asemejarse a Cristo, decir: “Estoy aquí para hacer tu voluntad”.

Dentro de esa formación que nos mencionas ¿Qué es lo que más valoras? Lo más importante dentro de nuestra formación es la parte espiritual donde te vas formando un corazón sencillo, un corazón que pueda entender a los demás, dispuesto a enfrentar muchas situaciones, lo más parecido al Corazón de Cristo. Y desde esa vida de oración poder abarcar también los otros aspectos que son también importantes: la formación intelectual que te lleva a entender el mundo, la realidad y fundamentarse desde la razón. Otro aspecto es también el de la pastoral donde das a conocer toda la experiencia que has tenido con Dios, ese Dios que es amor.

¿Quién es Cristo para ti? Cristo es quien da sentido a mi propia existencia, a los propios sufrimientos, el que renueva en los momentos más difíciles.

Si pudieras dejar un mensaje en todos los corazones cuál sería… Que vale la pena vivir y es necesario tener un corazón lleno de gratitud como todos y también con Dios, poder decirle cada día gracias por este la vida, por los amigos, por los sufrimientos, por todo lo que pone en nuestro camino. Ser agradecidos para vivir con felicidad.