Oración del payaso

“Señor: soy un trasto, pero te quiero. Te quiero terriblemente, locamente que es la única manera que tengo yo de amar, porque ¡solo soy un payaso!.

Ya hace años que salí de tus manos, pronto quizá llegará el día en que volveré a Ti.

Mi alforja está vacía, mis flores mustias y descoloridas, solo mi corazón está intacto… Me espanta mi pobreza, pero me consuela tu ternura. Estoy ante ti como un cantarillo roto, pero con el mismo barro puedes hacer otro a tu gusto.

Señor: Acepta la ofrenda de este atardecer. Mi vida, como una flauta, está llena de agujeros, pero tómala en tus manos divinas. Que tu música pase a través de mí y llegue hasta mi hermanos, que sea para ellos ritmo y melodía que acompañe su caminar, alegría sencilla de sus pasos cansados…”

——————————————————

Esta oración fue encontrada en los borradores del P. Romeo Luna Victoria, SJ al momento de morir, sacerdote trujillano que dio su vida entera por los obreros y la lucha por un país en el que la inclusión no sea una palabra ajena y lejana.