La virtud de la Prudencia al ritmo de Beyoncé

«Se llega a ser prudente aprendiendo a distinguir lo esencial de lo accidental, a ponerse las metas adecuadas y a elegir los mejores medios para alcanzarlas. La virtud de la prudencia regula todas las demás. Porque la prudencia es la capacidad de reconocer lo justo. Quien quiera vivir bien, debe saber qué es el “bien” y reconocer su valor. Como el comerciante del Evangelio: “al encontrar una perla de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra” (Mt 13, 46). Sólo el hombre que es prudente puede aplicar la justicia, la fortaleza y la templanza para hacer el bien». (Youcat n. 301)

 Reflexión: “Prudencia suele ser sinónimo para muchos de imposibles. Sobre todo en una sociedad cargada de precipitaciones, de dar la respuesta rápida e inmediata a todo, de relacionarnos con las prisas del superficial. Y claro, quien camina precipitadamente, nunca llega a la meta. Porque, después de todo, el ser humano es un corredor de larga distancia y la vida está hecho de pasos concretos, de diversos universos en los que actúa.” (P. Juan Antonio Ruiz)

 La prudencia ayuda mucho en el trato con los demás, porque al solo pensar en uno mismo y más bien actuar sin pensar, puede herir a los que están a su alrededor. En este video de Beyoncé se nos muestra un ejemplo de ello con la canción If I were a boy (Si yo fuera un chico) en la que uno debería ponerse en la piel del otro un poco más a menudo para darse cuenta de lo que provoca en los demás con su actuar. La prudencia para reflexionar en nuestro actuar no nos viene mal si no quieres terminar diciendote: “nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”…

*(Adaptado del artículo: Virtudes a ritmo Youcat)